Charcos de agua prenden las calles solitarias
invitando a salir.
Borrosas se miran las ramas y las hojas.
Estremecido de frío se encuentra el cuerpo
sintiendo caer la lluvia a cántaros.
Gris blanquecino se muestra el cielo
bajo el mismo tono se contagia la vista.
Entre nubes explotan luces sacando rugidos.
Ante ratos del cielo
despejado de mares blancos
aún se asoman rayos de sol.
Soledad soleada y vibrante en la tarde de hoy.
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