30.11.11

Fin de Noviembre

"¡Dónde estás?! ¡Dónde estás...?!"
Grita la chica mirando hacia arriba, las hojas se balancean bajo el tenue azul resplandeciendo con la luz de otoño, grita mientras el arroyo canta y el gorjeo de las aves en delicada armonía aumenta.


Los pies desabrigados están plantados entre hierba y tierra húmeda, el cuerpo se encuentra rígido con los brazos en gesto como cuando alguien pregunta con desesperación; de pies a cabeza se encontraba alerta esperando escuchar aquel sonido diferente del eco que había creado con su duda y el ruido de su respiración entrecortada.


Un frío viento saludó su rostro y comenzó a enfriar la cálida gota que, con ritmo lento, iba escurriendo sobre su mejilla, ya escondiéndose entre sus labios. 


"Están todos. Está todo lo que tiene que estar..." 


Murmuró dirigiendo los ojos a su alrededor mientras el verdor de hojas y hierbas brillaban con intensidad, un pez salta de entre el agua que viaja a velocidad constante; sabe que al oscurecer las luciérnagas danzaran su melodía.


"...Pero mi espíritu quiere mirar una vez más en la orilla de tu ventana que me lleva al infinito".









13.11.11

Del universo y Gaĩê


Laberinto y notas ocre... 
Ramas desnudas se elevan mientras cantan hojas bajo los pies andantes...
Laberintos,
en sombra de viento un caracol quiebra
perfil diluido en sonrisal reflejo del valle...
Del valle
la montaña arrastra encendida...
bifurca extremidades 
mojando rocas
se llenan cuevas
despoja silencios. 



Laberinto de la mente 
silenciosa batalla palpitando en gritos
de lluvia, de tierra...
El rostro se acerca a la imagen diluida... 
En espiral crece fuego.
Un roce vibran los labios.
De esta materia me abandono y navego hacia mi infinito.


7.9.11

Siete de los seis mil dos instantes en la vida

Ahí, al final del camino observo la silueta de un imponente y hermoso animal, sonrío avanzando con presteza hacia su encuentro.
Sus orejas obsequian gentil brisa mientras acerco el rostro recargando mi frente cerca de su ojo, bajo mis párpados, mis manos se encienden en tonos de amor y agradecimiento al sentir la vida a través de su piel, su rugosa y seca trompa rodea mi cuerpo en cálido abrazo mientras en silencio nos escuchamos. 
Cruje una rama haciendo eco en el interior mientras se descifran sus latidos en mi vibración:


"Antes del alba
a través del susurro del frío viento
bajo la bóveda celeste 
estaremos meditando en la vida de la muerte..." 


Hay calor rodeando el cuerpo, enderezo mi cabeza, abro los ojos y observo mis manos, la luna, las sombras... Y de nuevo acompaña el frío.


Los rayos del sol terminan por desvanecerse del firmamento.
Vuelvo los desnudos pies al camino de tierra.


Sentada observo cómo desde la fogata el pocillo exhala vapores inundando de tibio y aromático aliento los instantes de espera.

5.9.11

Observé diamantes cayendo en gotas
de entre las nubes
acompañando el silencio
desde el alba hasta el ocaso...


Pretendí sentirlas
como sensación nueva
estrellándose y escurriendo por la cabeza...
Recorriendo en sutil caricia
cada parte de esta materia.


Me adentré en perlas 
asentadas al borde de las hojas
mientras el gélido viento abrazaba mi rostro
depositándose en beso sobre mis párpados cerrados 
y así emergió la imagen de efímeros instantes atrapados por la abertura del iris:
eran sus pies desnudos impregnándose de tierra, agua, hojas... y de caminos lejanos llenos de danzas entre vientos de fuego.


El sonido de la caracola me despertó a través del recuerdo susurrando un secreto mientras la vibración se expandía por cada poro de mi cuerpo


Comenzar de nuevo... 
Comenzar de nuevo.

25.8.11

Fragmentando el instante

Soy tierra
árbol...
Agua de viento
estallando en fuego.




Despierto 
entre el sabor dulce de palabras perdidas en el silencio 
en la sonrisa nocturna
en el alba...




Expande el universo
de tu camino la luz
mientras en jardín
austero y aromas cítricos
encuentro el reflejo
inagotable
de las horas del té creadas con tus manos.

19.8.11

Hija del viento
[Alejandra Pizarnik]


Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.


Exilio
[Alejandra Pizarnik] 

                                                   A Raúl Gustavo Aguirre
Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.


15.8.11



Espero con ansias pasen los días...
mientras la lluvia me canta.




12.8.11

De las horas ausentes

¡Oh, Abuela, dónde has ido?
Dónde tejes en estos instantes las silentes palabras que en tu suave voz acompañaban las horas sosegadas de mi espíritu aturdido por el barullo sin principio ni fin? 


¡Oh, Abuela, dónde tus sabias manos en caricia que apacigua brindando gesto en sonrisa mientras resguardas el ánima que rompe en olas?


Sacude un viento el árbol que carga gotas de ácido dulce arrastrando pedazos oxidados de mi espíritu... y las hojas en pequeños remolinos reviven el paisaje de mis ojos con cristalina y húmeda intensión evaporada al tocar tierra.


¡Oh, abuela, dónde va tu mirada que señala el brillo de los pies entre el camino que vamos haciendo?


La niña recoge sus pies abrazándose fuerte bajo la sombra en la quietud del árbol que recibe sobre sus hojas luces desde el universo.


29.7.11

El 2, la tarde de este viernes llega a su fin

A veces parece que la vida está en otra parte...
Mientras canturrean las aves al alba
y suceden los actos del mundo,
de aquí y de allá.
De allá... donde el universo revelaba su magnífica infinidad desde lo hermosamente finito.


Llega la lluvia, el ocaso; estoy aquí y en otra parte 
entre esta mancha ni negra ni blanca de la ciudad
viendo pasear al viento
escuchando las gotas invitándome lejos
entre árboles y árboles vibrando sutil silencio.

26.7.11

22.7.11

¿Cómo... cómo no recordar aquellos días de silenciosos movimientos, compartiendo murmuros, miradas germinando en sonrisas de risas intermedias y el té?
El té ya desgastado entre el vapor que empañaba acompañando el calor mientras las gotas cantaban afuera, y los escarabajos deteniéndose sobre la pileta dormitaban y las luciérnagas componiendo junto con la lluvia delicadas notas en tono sepia.

12.7.11

Asaltos al 9...

La ciudad.
Todo mundo corre huyendo de la lluvia. Aquí.
La ciudad... Aunque de pronto logro encontrar silencio, un silencio hermoso.


De un instante a otro la lluvia juega conmigo difuminando ese rostro...
Los ojos en paciente vibración intentan recodar la textura de esa mirada con gesto de contento,
en sonrisa bajo árboles y tierra.
Tierra y cascadas.
Cascadas y silencio.
Silencio y murmullo.


Pensaba la chica mientras su pluma comenzaba unas líneas:
Me gustaría sentarme una vez más a la orilla de la tarde mientras preparas el té y en silencio sostenernos en suave mirada donde se asoman sonrisas y la sonora lluvia se une a la llegada de la noche...
Pensaba, meditaba la chica mientras su pluma intentaba no secarse y comenzaba un renglón:
Me gustaría sentarme una y otra vez a la orilla de la tarde mientras preparas el agua colocando las hojas para sutil bebida, y en silencio sostenemos una apacible mirada donde se asoman sonrisas y la sonora lluvia acelerando su ritmo se une a la llegada de la noche...
Escribía la chica bajo las sombras de algunas nubes llenas de contento:
Y sorbiendo té en la lejanía brillaba el silencio.


Escribía la chica bajo las sombras de algunas nubes  llenas de contento, regando la ciudad y cambiando de rumbo.


El ánima se pierde en gesto risueño desde el universo.

Día 12

No hallé abrazo más fuerte y efímero que el primero...
ni grito más aplacado mientras los ojos se encontraban una vez más.
Silencio entre el barullo
mientras el calor se impregna en la lengua y el vapor de la bebida sutil acaricia el rostro
alargando el abrazo.
Encantamiento para no desertar:
la fuerza habitando en esa silueta desde el rostro ecuánime... D. 7.

22.6.11


Me encantaría sentarme junto a la abuela cuando esté preparando su brebaje mientras la luna nos ilumina y el silencio se esconde detrás de las hojas entre los árboles y en las ondas formadas por el viento sobre el lago.


Me encantaría escuchar aquel su susurro mientras atenta condimenta mis párpados, y los prueba en cada estrella mientras reconozco mis ganas de bailar a su lado, mover el cucharón y probar aquella mezcla acercando la nariz al vapor que huye llevándose un poco de mágia.


Me encantaría decirle, preguntarle pero me conformo con verla un poco de lejos, mientras ella, tan atenta en lo suyo, tan sonriente a mis ojos, tan delicada probándome se recrea...


La niña se detiene en sus pensamientos mientras un roce invisible baja sus pestañas y estira sus cabellos. La luna alumbra las piernas entre sus brazos en medio de la tierra.

20.6.11

De pronto me cuelgo de un racimo.
Una caricia invisible balancea la tarde, la noche y un grito ahogado; refrescando paredes sabor a pálida tersura como la superficie del hielo acomodado en fruta tropical.


De un momento a otro me conecto al reflejo en el fondo del río, reflejo asfixiado
estallando a la orilla del cuello, del monte nevado donde jinete o mariposa gritan sin tiempo
corrompiendo el sonoro silencio envuelto en la gota de lluvia que escurre por entre el rostro
en el brazo
ya en el aire de tus dedos 
de mi boca 
de mi pecho 
de tu impulso sobre mis pies en el marco
recortados, tumbados en fantasía sobre un álbum abierto que cae lento 
muy lento, como la gota en precipitación fuera del cometa de papel asido de mis labios o de tu mano cerrándose y abriéndose.


Palpita la noche extraviada en las nubes de ayer.

17.6.11

La ciudad es un algo que existió hace ya más de tres siglos; hoy los restos quedan resguardados bajo escombros colmados de patas verdes colgantes y aves por doquier.Hay un trozo de madera enterrado entre el fango con las siguientes líneas en diagonal.


"Huele a lluvia pero el viento se ha llevado de paseo las nubes.
Mis pies transitaron por tu rumbo tres veces en este día y nunca estuviste para un saludo fortuito.


Se atravesó un tren en mi camino, expulsó un grito y dejó una marca negra en el cielo que desapareció como las nubes arrastradas un poco más allá de este pedazo de tierra; ahí, en el interior de ese gigante ibas sentado o parado o acostado o flotando, no sé, sólo sé que estabas dentro, y de repente se detuvieron las ruedas metálicas chillando sobre las vías, levantando un poco de aire gris, segundos después reinició su marcha en reversa y todo tuvo sentido; pasaron los años y siguen pasando.


Ya no llovió, ya no te vi, ya no robé un roce ni me escapé con una sonrisa escondida entre las puntas de mi cabello, entonces me encontré sorpresivamente llena de ansiedad, como cuando uno se encuentra con los piquetes de mosco sin saber cómo demonios hicieron para picar hasta el talón que se tiene bien cubierto... Ahí estaba ese ánimo mientras los ojos miraban un árbol, otro árbol, algunos algodones en el cielo, el ocaso, cables, postes, un coche, otro coche, una moto, un estacionamiento, un grupo de personas esperando el autobús, un señor cuidando una entrada, dos adultos y tres pequeños entrando a una bodega, el semáforo en rojo, mi reflejo en la ventana y surgieron tristeza, humanidad y celos; el cuerpo se disgregó, tuve miedo, mi mano se extendió hacia la bolsa que guardaba un termo lleno con agua, lo llevé hacia la boca y mi estómago refrescó, sentí cómo el pecho se tranquilizaba un poco con el corazón estrujado ardiendo, el pulso de la carótida seguía fuerte, los ojos se cerraron unos segundos mientras sentía cómo las ganas de gritar crecían en la garganta, en el rostro, y el oxígeno se escondía para no entrar en mi y así las ganas se me fueron hasta los pies.


Finalmente llegaba, era momento de levantarme del asiento, hacer la parada en mi destino y bajar despacio; fui sintiendo todo el ruido que transgredía, las caras extrañas que de reojo se clavaban desfiguradas en mi paisaje, el claxon sonando ahí y allá y los pies tan livianos como para una caminata larga, larga y profunda como la respiración que faltaba en ese momento.
.
Hoy ante el espejo, mientras nos parábamos sobre el metatarso y estirábamos piernas, brazos, torso y los pies sentían la duela después de los saltos; me encontré tan ecuánime y en hermosa imperfección que cuando estaba por llegar a casa no me creía las ansias cargadas en los ojos secos mientras hacía un cuarto recorrido por aquel rumbo donde la luz del alumbrado público golpeó la noche de mi cuerpo imprimiendo mi sombra sobre el asfalto.


Por estos rumbos, dicen las calles y los bastones de los ancianos, pasan tranvías pero yo nunca he visto uno, nunca había visto uno donde viajaras tú y sobre todo que se echara en reversa desapareciendo sobre un puente resquebrajado rodeado de árboles y aves, aves negras de guasón recuerdo.
Hoy la luna se bebe mi aliento y el aroma a lluvia se ha ido.


Firma con amor,
La naturaleza, que se encuentra maquillando en explosión de orgasmo la realidad.

16.6.11

Los remedios de la abuela para gritar "bonito" y hacer volar la rabia en silencio:


Habrás de sostener con fuerza unas dos o tres botellas de vidrio vacías [recuerda que desperdiciar cualquier cosa es pecado, y máxime si es esa sustancia color amor con la que representaron la sangre de "el xristo", por lo que habrás de sorber hasta la última gota], las lanzarás una por una contra suelo o pared o puerta; cuando haya estallado en pequeñas partículas la sonora rabia coronarás la noche con Massala sobre tu sien así llegarás a mi abrazo entre mi regazo y de mi voz nacerá la canción que hará sonar el río mientras llegas al sueño.

14.6.11

Desde el fondo de la botella llega aroma a olas, hojas y silencio.

De esos ojos trago mariposas de colores
y sobre todo negras. Negras y blancas mariposas de ensueño
van estrujándose en mi esófago
revolotean dentro y repiten trayecto
desvaneciéndose despacio por la tráquea...

Y entonces separo labios
abriendo boca como tallada en piedra
dejo ojos cerrados en suave movimiento
comienzo vomitándolas
cantándolas
degustando
escurren entre mis manos
cuencos de siete metales
mis dedos ramas con largas uñas intentan sostenerlas
sentir el roce, sentir
y mis cabellos estaño van uno en uno ganando peso al mojarse
enredándose con ellas...

Las arrastra el viento hacia
cañerías
árboles secos
canto de pájaros
mierda punzante
encontrada en reminiscencias
del oleaje en el firmamento armonizado

y vuelan colores
escurriendo alas-sangre-papel-seda
acariciando mi rostro
relamiendo párpados
hidratando
desgarrando labios
donde siguen emergiendo
asomando
obligando a seguir en la ceguera
continúo arrojándolas
aplastadas todas ellas en fluido espontáneo
disgregadas
por fin se liberan
me liberan
nos liberamos.

Se ahoga la noche en vómito
ríos secos
materia difuminada
ojos ausentes
aroma a mariposas
negras y blancas... sobre todo blancas quimeras.

10.6.11

"Puedo amar el sonido de las olas en esa respiración
puedo estirar caricia con las alas de mi respiración
puedo y me gusta.
Me gusta que no sea cierto
me gusta que existe en mis sueños..."

Contaba la niña mientras se sumergía en sombra resguardándose del sol
con los ojos fijos observando 

espiral
hoja
tierra
madera
caracol.

7.6.11

Caminos del espejo
[A. Pizarnik]



I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
filoso de la noche.

III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
el viento en el umbral.

VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.

XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba
no vi otra cosa que a mí misma.

XVII
Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra
la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo,
he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.





Y uno sueña el reflejo del movimiento con todos sus cuerpos; 
los ya muertos y los recién nacidos...

6.6.11

Los segundos pasan
tejiendo bordes 
listón seda
tierra húmeda
entrañas rasgadas 

No recuerdo haber estado tan herida de enfermedad
como hoy, como ayer, como nunca...
ésa que atrapa desde los pies desdibujados
calando frío la conciencia inconsciente
deteniéndose en la entrada 
donde surge frágil universo
roca
álamo
oleaje desintegrado
quebrando vigorosa mirada
donde ahora arde muerte
agonizando vida
deformando tejido
perro rabioso
acogiendo miseria
dipsómano 
arrumbado
meado
soledad colgando-restaurando pútrida alma


Aroma a desazón
acompaña últimas 
lunas en sello seco
sobre rostro
coartado
rugoso
agria exudación
quimera de hoy ...
de nunca.


Etéreo
río-femenino
sin cauce
de sombra-sol
ensangrentado
de renovada animosidad
"donde el placer como una fauce
nos lame
nos devora
y nuestros ojos se apagan
se pierden".

30.5.11

enmarañadas alucinaciones entre cuerdas y voces

Llega el sueño cuando los ojos aun permanecen abiertos...
Emerge, del interior orgánico, sublime alucinación
rasgado enajenamiento
emoción vainilla
callada voz.

Flores se agitan silenciosas
vomitando amor
y los dedos escurridizos cuántas ganas...
y las piernas firmes enmarañada delicadeza...

Pero de pronto el ruido del enajenado mundo crece.
El sueño se fue de fiesta.
Queda la fina textura en el espacio vibrante
del sonido exhalado de entre las cuerdas...
Divina forma que al pronunciarse muerde labios
desangrando
humedeciendo
quedando entreabiertos al final del viaje:
Vi o lon ce llo.

26.5.11

20 de noviembre. Leonora Carrington

"Resulta difícil no sentirse una como una cocinera abandonada. Mientras me tomaba el café en mi lúgubre y estrecha cocina, medité sobre mí misma.
'Me encuentro sentada aquí, sola. Soy una tonta, una persona que se deja morir de hambre porque encuentra normalmente el olor de la comida más exquisito que su sabor. Ningún filósofo me ha dicho nunca si el sentido del gusto puede captar el aroma del tueste del café.' "





La puerta de piedra


Amor a Leonora, amor!

Últimos de octubre. Leonora Carrington

"Es difícil adivinar, con incidentes aislados.Tejerlos en forma de profecía supone una ardua labor. Azar: término no exudado por lo desconocido. Varios azares forman a veces una frase entera. Mi memoria tironea hacia la imagen nítida de algo jamás visto, aunque recordado y tan intensamente vivo que siento que me posee.


Un pinar blanco de nieve en un paisaje donde la gente va vestida con colores brillantes. Un ruido de cristales rotos. Caballos pequeños, desgreñados, veloces y fuertes como tigres. Nieve, polvo, y canela.


Con una máscara puesta, me encuentro a cuatro patas, con la nariz rozando casi el hocico de un lobo. Nuestros ojos se juntan en una mirada, aunque permanecemos ocultos, yo detrás de mí misma, el lobo detrás de él; estamos divididos por nuestros cuerpos separados. Aunque nos miramos atentamente a los ojos, un muro transparente nos aísla de la explosión en donde las miradas se cruzan fuera de nuestros cuerpos. Si por algún sabio poder lograse yo captar esa explosión, es misteriosa zona exterior donde el lobo y yo somos uno, quizá se abriría entonces la primera puerta y revelaría la cámara que hay detrás.


Anoche volvió en un sueño. Un ser cubierto de una piel peluda, y oliendo a polvo y a canela. Entré gritando en la piel, lana, o pelo, llorando unas lágrimas oscuras y pegajosas como la sangre. Unas lágrimas espesas por siglos de agonía de repente recordada, que deslustraban el abrigo de pelo y apestaban a nacimiento y muerte.
Confiando sin rebozo toda esa angustia a este hombre animal, vegetal o demonio. A continuación tomé entera posesión de los cinco sentidos corporales y sus largas raíces se hicieron tan visibles como el sol. La luz de una visión o de un sueño se halla unida a un cuerpo luminoso determinado del exterior. Ya no estoy sola en mi propio cuerpo.


Pensamientos y sueños, pero sin una sola partícula de polvo que pruebe su realidad. Entre tanto, consumo cada día de vida en cautividad."


La puerta de piedra

24.5.11

Episodio infinito
desaparece
mientras la máscara observa
agitando espacios
sus ojos marcadamente abiertos
bajo el hueco silencio
divide su presencia
uniéndose en mi pupila.


Se quema
no el esternón
ni las ansias


Arde la mirada
soltando
abandonando
...
se quema la mirada que abandona el ser
por el espíritu mutilado
entre un rito ciego
sin sentido
sin valor
ya sin vicio


Pasa la noche
acogedora y fría
recogiendo su manto
...
guiando el cuerpo
exhalando humedad


Rayas zigzagueantes
punto de fuga privado
encubren ausencias
desfigurando en aroma vainilla-clavo


La mirada desentierra un costal
vomito ideas
rasgando la garganta en muda noche
exánime ésta materia
a los pies de la cama se acurruca


Brilla un sentido
el cuadro
donde los pies juegan a ser 
reina
alfil 
o torre
la fría superficie


Retrato desangrado
entre paredes blancas
ruge silencio interminable
donde el abismo arroja clavos
echados a la suerte


La columna vertebral se dobla
estrellase la cabeza
en rodillas resonando
bajo los pies el sueño avanza
los brazos estiran
entrelazándose en piernas
y el cuerpo se sumerge
en tempestad
mutismo
partículas muertas
cobre
y sal...


Episodio finito
juega entre alas mariposas
ríos
lunares
amapolas de años luz.

29.4.11

Mensajes del Día Internacional de la Danza 2011


"Creo que la danza es la celebración de lo que nos hace humanos. Cuando bailamos usamos de una forma muy natural los mecanismos de nuestro cuerpo y todos nuestros sentidos para expresar alegría, tristeza, aquello que nos toca el corazón. La gente baila para celebrar los momentos cruciales de sus vidas y nuestros cuerpos llevan el peso de la memoria de todas las experiencias humanas posibles.

Podemos bailar en solitario y podemos bailar en grupo. Podemos compartir lo que nos une, lo que nos diferencia a unos de otros. Para mí, bailar es una forma de pensar. A través de la danza podemos encarnar las ideas más abstractas e incluso revelar lo que no podemos ver, lo que no podemos nombrar.

La danza es un vínculo entre personas, un puente entre el cielo y la tierra. Llevamos el mundo en nuestros cuerpos. A fin de cuentas, pienso que cada instante de danza forma parte de una función más vasta, de una coreografía que no tiene principio ni fin".

Anne Teresa De Keersmaeker
Presidente del Consejo Internacional de la Danza CID, 
y Danza-T. Red de trabajadores de la Danza




Mensaje Oficial Día Mundial de la Danza

"Para la mayor parte de la Historia de la Humanidad, la Danza se desarrollaba al aire libre. Las personas se reunían en claros del bosque, eras, plazas de los pueblos, cementerios, para disfrutar bailando durante horas y horas. Hoy en día, la Danza, en su mayoría, tiene lugar en salones de baile, discotecas, estadios, teatros, pasillos de la escuela, o academias.

Este año nos proponemos dar un paso hacia la naturaleza con la celebración del Día Mundial de la Danza en espacios abiertos: calles, plazas, parques, estadios, playas, estacionamientos, bosques... en cualquier lugar bajo el cielo.
La pasión por la Danza es un impulso natural, los bailarines conectan con el universo y sienten verterse la naturaleza dentro de si mismos.

Durante todo el año, damos o tomamos clases de Danza, ensayamos, y actuamos entre cuatro paredes. En este Día especial, dedicado a la Danza, vamos a marcar la diferencia mediante la práctica, la enseñanza o la actuación a la vista de todos. Puede hacer frío y llover, y ciertamente sobre un suelo no lo suficientemente bueno, con un viento que lleve la Música a distancia, pero la belleza de los movimientos y el júbilo en los rostros alegrarán los corazones de ese espontáneo público que conforman los transeúntes".


Prof. Alkis Raftis 
Presidente del Consejo Internacional de la Danza CID



"Gracias, Universo, por danzar con Gaia,
con nosotros,
conmigo..."
Nne

31.3.11

Cuántas ganas de ser esa hoja
sostenida al final de la rama
junto a la gota mandarina
cuando en pequeños fragmentos
el sol visita y reposa sobre ellas
anunciando el nuevo  día...


Cuántas ganas de ser esa mancha verde
compartiendo entre el aroma del fruto 
calores y lluvias...


¡Ah! Cuántas ganas de reposar en esa orilla
y al ritmo del ligero viento danzar o canturrear
según amerite la ocasión...


Cuántas ganas de dejarse llevar 
y caer sutilmente en hermosas espirales...


Cuántas ganas... 
Una tarde espléndida, como ninguna.

28.3.11

Instantes itinerantes

Van jugando las sombras
entre las hojas
entre las ramas
entre los pies
y las manos...

Va estallando el tiempo
tragado en la evocación
muriendo mientras
el asfalto grita los pasos...

Vamos el frescor de la noche
y yo reparando espacios
refrescando cansancios
meciendo el presente.

Qué hermoso día, qué divina la noche.
Nunca había visto una tarde y una noche como la de hoy.

23.3.11

Agua clara entre los dedos de los pies

Dejo que todo pase 
así
como cuando el viento 
pasa barriendo el cabello
y la hojarasca.


Dejo que pase 
la ilusión intacta
de la muerte
toda llena de vida.


Que pase como el tiempo
sobre la madera desportillada 
bajo láminas oxidadas.


Y que pasen punzando 
en el tallo de un girasol
rombos escarlata
de cristal y piedra
remarcando
dividiendo
tiñendo paisajes.


El reloj de arena
desdibuja una silueta
que va cargando y sellando
sobres repletos 
de pútrido desprendimiento
ya sin sentido.

"Sin querer el corazón mira hacia atrás"


Es que en realidad nunca hay espera, ni creencia,
a lo mucho encontrar de repente y sorpresivamente el instante mirando cómo se parte la sombra en dos
mientras el ocaso o el alba.

20.2.11

No no we'll never survive unless we get a little bit crazy

18.2.11

Del Ser, del deseo y del mundo

Recordando el Ser, el devenir de uno con el todo, contra el todo, entre el todo...
Mientras los dedos sostienen la taza con la bebida caliente y los ojos se clavan en la lectura.



¿Qué hacía la Pantera Rosa? 
     "Se ha señalado a menudo que la tela de araña implicaba en el código de este animal secuencias del código mismo de la mosca; se diría que la araña tiene una mosca en la cabeza, un 'motivo' de mosca, un 'ritornelo' de mosca”.
Liberar la vida no es algo abstracto. Deleuze piensa que la literatura libera la vida gracias a la creación de personajes. El capitán Ahab, Martín Edén, Robinson Crusoe, Alicia, Medea, Fedra, por citar unos cuantos. Estos personajes no han sido creados sacándolos de la vida real, sino que son fruto de la invención de los escritores, son fantásticas potencias de vida, gigantes de la vida: su misma existencia es ya resistencia frente a la imbecilidad y la vulgaridad. 
La filosofía también tiene la función de resistir frente a la imbecilidad y la vulgaridad. La propuesta de Deleuze para liberar la vida del lenguaje del ser y de los juicios trascendentes se podría expresar en forma de tres acciones: borrarse, experimentar, hacer rizoma. 
Borrarse quiere decir difuminar en nosotros el universal o la especie a la que pertenecemos: “hombre”, “blanco”, “occidental”. Nuestra identidad está formada por los contornos fijos, las líneas duras del ser. Para que la vida circule y devenga hay que poner en movimiento el territorio, emprender líneas de fuga, desterritorializarse. Convertirse en nómada. Pero el  nómada no es el exiliado, no es aquel que debe abandonar su territorio, sino que es aquel que está continuamente moviéndose porque justamente lo que no quiere es abandonar su territorio. 
Se trata de buscar otros trocitos de tierra favorables, porque los estratos de los que estamos formados no agotan la materia. Ser nómada es emprender movimientos de desterritorialización y reterritorialización, es salir fuera de los estratos de nuestra identidad como personas, fuera de la lógica binaria por la que somos hombre o mujer, niño o adulto, profesor o alumno, humano o animal. Deshacer o borrar estos estratos de contornos fijos no es matarse, sino permitir conexiones, circuitos, tránsitos y devenires. Es combatir el uno de nuestra identidad y hacernos múltiples. 
Borrarse –nos dice Deleuze- es hacer como la Pantera Rosa (el dibujo animado de las películas de Blake Edwards). ¿Qué hacía la Pantera Rosa? Pues pintaba la pared que había detrás de ella de color rosa y, de esta manera, pasaba inadvertida. Hacer que el  mundo devenga rosa para devenir imperceptible, indiscernible, impersonal, devenir mundo. 
Es de nuevo otra imagen de cómo emprender líneas de fuga. No se trata de huir del mundo sino de hacer que  el  mundo  huya.  El  mundo  huye  (el  mundo  de  la  clasificación  de  la  lógica  binaria,  el  mundo  en  el  que nuestra identidad se recorta, negro sobre blanco) cuando dejamos de hacernos de notar, porque somos mundo,  porque  somos  como  todo  el  mundo.  Pero  ser  como  todo  el  mundo  es  difícil,  es  un  asunto  de devenir, es hacer del mundo un devenir: no todo el mundo, ni mucho menos, hace de todo el mundo un devenir. 
No es un juego de palabras. Hacer como la Pantera Rosa es hacer como la hierba: hacer del mundo un mundo comunicante, eliminando lo que nos impide estar entre las cosas y crecer en medio de las cosas. Se consigue a fuerza de eliminar, es cuestión de ascesis y de sobriedad. Mi territorio queda así fuera del alcance del lenguaje del ser, no porque sea imaginario, sino porque estoy continuamente trazándolo, como el nómada. 
El resultado, cuando el mundo deviene rosa, cuando hemos devenido mundo, es que ya no tenemos nada que esconder (lo que se esconde es siempre lo mismo, cuestiones de amor y de sexualidad). Y no teniendo ya nada que ocultar, no podemos ser atrapados, el mundo huye, somos imperceptibles (deshacemos la lógica del amor, que es una lógica narcisista, porque habla fundamentalmente del yo, para devenir capaces de amar). 


Texto de Maite Larrauri, El deseo según Gilles Deleuze


Tomo el último sorbo del mate y una delicada sensación embriaga mi cuerpo, mi espíritu...
Qué exquisitez leer eso y sorber aquello...


Lo mundano: La fragilidad secuestrada

Acontecimientos van y vienen
son y se transforman
o más bien son y nos transforman
osease que no sólo van y vienen como Pedro por su casa... 
sino que se hospedan como las pulgas.


Sigue siendo sorprendente cómo el ser humano es y será por los siglos de los siglos, vamos, no lo quiera más algún dios; el animal más bestialmente lampiño (increíble, una bestia sin pelos, nefasto!) y temido y, por favor! que se pongan de acuerdo todos los dioses!; más hermosamente compasivo, amoroso... ¿Cómo carajo hacen eso?!


Es increíble la capacidad de torpeza, de dejo de sí mismo, del olvido de la conciencia, de la auto-conciencia y vaya la redundancia cuando aquella bestia está manejando un auto, cuando sus manos y facultades mentales se degeneran por la "posesión" de..., y le brotan ojos de lindo enajenado -ya fuera bien bienvenida por la mari...juana, pero no!- por las máquinas: cochecitos modelo "blah, blah, blah" que les hace creer que parecen lo que quisieran pero nunca son o los hacen sentir con poder, estúpidamente les crece un ego lastimosamente bruto; o cuando tienen entre sus manos ya no un volante -o las dos cosas- sino un... o dos teléfono móviles y alguno de ellos inteligentemente apodado "la bb" o la cajita esta, computadora portatil o el aparatito ese donde se conjuga toda la música que se puede para desconectarse del mundo, de los otros, de uno mismo... O los "nuevos" alimentos siempre tan prácticos para dedicar menos tiempo a la preparación de aquello con lo que nuestro cuerpo se nutre e intenta sobrevivirnos...
Jesuxrsto super estrella, dónde están los demás dioses?! ¿Acaso Baco los ha invitado de fiesta más seguido que antes? ¿Se ha sentido muy solo? 
Vamos! Nada tengo contra la tecnología... El asunto es que poco se está conectado con lo real, con lo verdadero, con lo esencial... Poco sentimos a Gea, nos olvidamos de tanto.


¡Esta humanidad nunca va a evolucionar? La tecnología los hace cada vez más sosos aunque eso sí "bien ingeniosos", no? Tonterías! De qué viene la ingeniosidad si el espíritu está encerrado en un cuerpo que ha sido reducido a su más mediocre capacidad? En dónde ha quedado la evolución humana? ¿En el conocimiento de todo menos -como es sana costumbre- de uno mismo?


Seguir siendo bestiales pero con máquinas "sofisticadas" es... sí, seguro, un gran paso para la humanidad. Algo bien civilizado, no cabe duda... 


Intentan conquistar el universo externo cuando el interno, el que se-tiene-a-la-mano, el de mayor valor está lleno cada vez menos de polvo de estrellas y más lleno del polvito de estrellas al escuchar comentarios tan... burdos como "no manches ca'on, parecías... te veías bien chingón, así poca madre, como el de la película esa donde blah, blah, blah, nomás faltaba la música de fondo de fulano de tal y que toda la ciudad estuviera así en llamas y con gritos de terror para que te vieras más temeroso y todos se quedaran más pe...rplejos mirándote." Jaj! Demonios... Mi cara estalla en gesto de fastidio.


Ahí está nuestro mundito compartido, metido en la apariencia "parecías, te veías, se me figuró como cuando..., si usaras"...y en la enajenación. En el olvido de la fragilidad del ser. 
¡Dioses, qué ha quedado de la conciencia? O en todo caso, estos fulanos lampiños y brutos... dónde coño la tienen metida?! La conciencia, claro...


Mientras suceden los acontecimientos...
Tal vez hay que seguir agradeciendo por ellos... 
Por las sensaciones que se reactivan como aquella de rabia o de alegría
de paz o de angustia
de llanto o de risa...
Tal vez hay que agradecer por tanta falta de conciencia en los otros
así por lo menos sigo tomando -como si fueran chochitos homeopáticos y sin receta médica-
más consciencia de mi, de los míos, de aquellos seres con los que gusto compartir, 
de cuestionamientos que surgen y orillan a enfrentarme conmigo un poco más.
Ser agradecida por poder sonreír mientras voy viajando hacia el mundo de los sueños
reviviendo la sonrisa de mis padres, hermanos...
Agradecer por cada instante de vida.


¡Carajo! ¡Maldito loco al volante! ¡Lo odio! Bueno ya no. Pero cómo lo odie!
Ah... Agradezco también por ese mequetrefe! 
Y me excuso... sólo un poco, por la pequeña expresión tan lindamente grotesca.


Mientras, sigo preguntando ¿dónde ha quedado la conciencia de la fragilidad del ser? Porque todos la saben, todos conjugan artimañas contra ella... Todos los días la observo, la observamos...
Y sin embargo la encierran y botan, la olvidan dentro de sí mismos junto con el espíritu.