"Resulta difícil no sentirse una como una cocinera abandonada. Mientras me tomaba el café en mi lúgubre y estrecha cocina, medité sobre mí misma.
'Me encuentro sentada aquí, sola. Soy una tonta, una persona que se deja morir de hambre porque encuentra normalmente el olor de la comida más exquisito que su sabor. Ningún filósofo me ha dicho nunca si el sentido del gusto puede captar el aroma del tueste del café.' "
La puerta de piedra
Amor a Leonora, amor!
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