A veces ser carmín
o esmeralda,
a veces ser sombrao plomiza...A veces ser todos al mismo tiempo,
a veces observar los ratos tornasol tan disímiles.
¿Quién entiende?
Es que no hay nada que entender, sólo asumirse cuando se es
pasión,
deseo,
danza,
pensamiento,
voluntad,
tranquilidad,
curiosidad...
o naranja explosivo,
o verde madera,
turquesa en madera.
Blanco
Violeta
Café
Perla
Es ningún aura ni cosa parecida -es que no me gusta hablar de auras-,
es la emoción que viste el ser, el espíritu,
el instante interno del ser deambulante cuando está frente a otro.s.ÍndigoBermellón
Escarlata
Ámbar
Entonces seguir volando, sonando y vibrando, es imposible no hacerlo.
Mudar en mármol eterno.
Rapsodia expresa.
El tiempo sobreviene...Mientras la respiración...Y entonces comenzó a sentirse solemne vibración,cada vez más profundo, dentro del cuerpo.Exquisita secuencia se sucedía, hechizada sólo sentía estremecerse el cuerpo:El frío se interna por cada poro, por entre los cabellos,acaricia el rostro y endurece los músculos,el pecho se abre a recibirlo y se enciende,los brazos danzan para ser besados,el cuello se estira al sentir el roce,los labios se abren de a poco dejándole entrar,las piernas se mantienen en movimiento lento oscilando...Segundos helados continúan, pan nuestro de cada día.Vengan las tardes oscuras y gélidasvolviendo trepidante el cuerpo antes del anochecer.Venga el ocaso entre el vaivén de árboles y hojas viajeras sobre heladas carrozas.Vengan ojos en penetrantes miradas,labios torcidos en sonrisas secretas y dedos dejando escapar roces que delatan complacenciabajo rayos de luz nocturna quemando instantes.Vengan, pues, en abrazo,efímeros crepúsculos de otoño mientras la respiración acontece,ningún lazo nos encadenay todo sigue su principio:surgir y desaparecer,surgir y desaparecer.
Cuando nací,
hacían 4 meses y 9 días de haber muerto la [mi] abuela,
me hicieron llorar unos hombres de blanco,me secaron,
me toquetearon,
me sonrieron.
Cuando nací,
el [mi] mundo cambió,
el primer abrazo fue del frío,
la primera mirada me la dió un extraño,
hice mi primer desnudo y tuve mi primer disfraz en este mundo.
Cuando nací,
los [mis] ojos eran azules,
tenía nada de cejas,
y las pestañas se veían sólo de perfil.
Cuando nací,
la luna estaba en su momento cúspide,
el cielo brillaba en azúl profundo, como la matriz de mi madre;
me reconocí en un cuerpo extraño...
Cuando nací,
entendía todo,
sólo hacía falta conocer el lenguaje humano para comunicar lo ya entendido...
Cuando nací,
tenía experiencia suficiente;
conocía la depresión tanto como la alegría,
conocía el amor pero no del todo el odio, conocía el enojo y paciencia,
conocía el buen vivir, la tranquilidad,
la angustia, el dolor,
el sueño, los desvelos, las charlas, los debates,la buena música, los momentos amorosos...
Cuando nací,
mis ojos parpadeaban y se abrían en demasía,
exceso de luz invadía por entre los ojos mi cerebro...
Comenzó la ceguera.
Cuando nací...
no recuerdo si aún evocaba el último hogar,
o las despedidas,
o las bienvenidas,
o si en la imaginación revivía la buena vida...
Cuando nací,
mi experiencia
aguardaba poder ser aplicada,
recreada, transformada.
Cuando nací,
nací completa,
no pasaba por mi mente idea alguna sobre la construcción del ser,
ni sobre la esclavitud de los hombres,ni sobre lo que enajena la mente,ni prejuicios sobre aquellos que me palpaban,
no creía en la bondad o la malicia del ser humano...
No creia en un Dios ni en los hombres...
Creía en el aire que respiraba y no veía,
creía en el frío que me abrazaba y besaba mi rostro después de mi madre,
creía en la oscuridad porque la luz cegaba,creía en la libertad, sin saber que tendría que temer por ella...
Creía en lo que me unía a un todo que aún veía.
Cuando nací,
mi cuerpo estaba entero,
mi espíritu inquieto,
mi mente agitada...
Cuando nací...
también morí.
Cuando hoy nací,
el frío me recibió entre abrazos y besos,
mi cuerpo volvío a estirarse,
a mojarse,
a detenerse...
Cuando hoy nací,
tampoco lloré,
volví a abrir demasiado los ojos,
mirar hacia todos lados,
esta vez no había hombres de blanco,
ni palpándome, ni secándome
ni mi desnudo cuerpo estaba frente a miradas ajenas.
Cuando hoy nací,
quise llorar pero no pude,
quise gritar aunque mi garganta aún no despertaba,
quise correr y mis pies estaban adoloridos,
quise no ver la luz pero mis ojos tornasol se enajenaron con el brillo de la luz solar en el claro azúl cielo...
Quise y bailé con la vibración del cosmos...
Cuando hoy nací, al igual que ayer,
que los días pasados,
que el primer día; me pareció que
hoy, es un buen día para morir.
Feliz mi año, mi camino; hacia la vida más allá de la vida.
La vida debajo de la vida...
¿Por qué olvidarla?
¿Por qué pasa desapercibida?
¿Por qué se abusa en ignorarla?

Instante tras instante está cambiando,
naciendo, creciendo, muriendo, naciendo, creciendo, muriendo...
Y siempre se mira como -constantemente a la vida propia- si fuera lo mismo,
como si nunca cambiara,
como si fuera un objeto en concreto,
sin más que su color y formas "ya conocidas".
La vida debajo de la vida
estalla en la mirada,
hipnotiza,
seduce,
vida y muerte nos damos en sinergia. La vida debajo de la vida es lo que secomparte con el universo externo e interno:
La vida más allá de la vida.
Mientras se defiende la noche, para no claudicar
entre los rayos del sol que le borran su sombra,
sonrisas y llantos el universo esboza
ante la silenciosa exclamación que perdura
por los siglos de los siglos:
Hoy, es un buen día para morir.