hacían 4 meses y 9 días de haber muerto la [mi] abuela,
me hicieron llorar unos hombres de blanco,
me secaron,
me toquetearon,
me sonrieron.
Cuando nací,
el [mi] mundo cambió,
el primer abrazo fue del frío,
la primera mirada me la dió un extraño,
hice mi primer desnudo y
tuve mi primer disfraz en este mundo.
Cuando nací,
los [mis] ojos eran azules,
tenía nada de cejas,
y las pestañas se veían sólo de perfil.
Cuando nací,
la luna estaba en su momento cúspide,
el cielo brillaba en azúl profundo, como la matriz de mi madre;
me reconocí en un cuerpo extraño...
Cuando nací,
entendía todo,
sólo hacía falta conocer el lenguaje humano para comunicar lo ya entendido...
Cuando nací,
tenía experiencia suficiente;
conocía la depresión tanto como la alegría,
conocía el amor pero no del todo el odio,
conocía el enojo y paciencia,
conocía el buen vivir, la tranquilidad,
la angustia, el dolor,
el sueño, los desvelos,
las charlas, los debates,
la buena música, los momentos amorosos...
Cuando nací,
mis ojos parpadeaban y se abrían en demasía,
exceso de luz invadía por entre los ojos mi cerebro...
Comenzó la ceguera.
Cuando nací...
no recuerdo si aún evocaba el último hogar,
o las despedidas,
o las bienvenidas,
o si en la imaginación revivía la buena vida...
Cuando nací,
mi experiencia
aguardaba poder ser aplicada,
recreada, transformada.
Cuando nací,
nací completa,
no pasaba por mi mente idea alguna sobre la construcción del ser,
ni sobre la esclavitud de los hombres,
ni sobre lo que enajena la mente,
ni prejuicios sobre aquellos que me palpaban,
no creía en la bondad o la malicia del ser humano...
No creia en un Dios ni en los hombres...
Creía en el aire que respiraba y no veía,
creía en el frío que me abrazaba y besaba mi rostro después de mi madre,
creía en la oscuridad porque la luz cegaba,
creía en la libertad, sin saber que tendría que temer por ella...
Creía en lo que me unía a un todo que aún veía.
Cuando nací,
mi cuerpo estaba entero,
mi espíritu inquieto,
mi mente agitada...
Cuando nací...
también morí.
Cuando hoy nací,
el frío me recibió entre abrazos y besos,
mi cuerpo volvío a estirarse,
a mojarse,
a detenerse...
Cuando hoy nací,
tampoco lloré,
volví a abrir demasiado los ojos,
mirar hacia todos lados,
esta vez no había hombres de blanco,
ni palpándome,
ni secándome
ni mi desnudo cuerpo estaba frente a miradas ajenas.
Cuando hoy nací,
quise llorar pero no pude,
quise gritar aunque mi garganta aún no despertaba,
quise correr y mis pies estaban adoloridos,
quise no ver la luz pero mis ojos tornasol se enajenaron con el brillo de la luz solar en el claro azúl cielo...
Quise y bailé con la vibración del cosmos...

Cuando hoy nací, al igual que ayer,
que los días pasados,
que el primer día; me pareció que
hoy, es un buen día para morir.
Feliz mi año, mi camino; hacia la vida más allá de la vida.
2 comentarios:
feliz cumpleaños alessa migenn espero te la hayas pasado super donde quiera que estes
Chido, gracias Alejandro!
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