23.3.11

Agua clara entre los dedos de los pies

Dejo que todo pase 
así
como cuando el viento 
pasa barriendo el cabello
y la hojarasca.


Dejo que pase 
la ilusión intacta
de la muerte
toda llena de vida.


Que pase como el tiempo
sobre la madera desportillada 
bajo láminas oxidadas.


Y que pasen punzando 
en el tallo de un girasol
rombos escarlata
de cristal y piedra
remarcando
dividiendo
tiñendo paisajes.


El reloj de arena
desdibuja una silueta
que va cargando y sellando
sobres repletos 
de pútrido desprendimiento
ya sin sentido.

"Sin querer el corazón mira hacia atrás"


Es que en realidad nunca hay espera, ni creencia,
a lo mucho encontrar de repente y sorpresivamente el instante mirando cómo se parte la sombra en dos
mientras el ocaso o el alba.

No hay comentarios: