Van jugando las sombras
entre las hojas
entre las ramas
entre los pies
y las manos...
Va estallando el tiempo
tragado en la evocación
muriendo mientras
el asfalto grita los pasos...
Vamos el frescor de la noche
y yo reparando espacios
refrescando cansancios
meciendo el presente.
Qué hermoso día, qué divina la noche.
Nunca había visto una tarde y una noche como la de hoy.
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