22.6.11
Me encantaría sentarme junto a la abuela cuando esté preparando su brebaje mientras la luna nos ilumina y el silencio se esconde detrás de las hojas entre los árboles y en las ondas formadas por el viento sobre el lago.
Me encantaría escuchar aquel su susurro mientras atenta condimenta mis párpados, y los prueba en cada estrella mientras reconozco mis ganas de bailar a su lado, mover el cucharón y probar aquella mezcla acercando la nariz al vapor que huye llevándose un poco de mágia.
Me encantaría decirle, preguntarle pero me conformo con verla un poco de lejos, mientras ella, tan atenta en lo suyo, tan sonriente a mis ojos, tan delicada probándome se recrea...
La niña se detiene en sus pensamientos mientras un roce invisible baja sus pestañas y estira sus cabellos. La luna alumbra las piernas entre sus brazos en medio de la tierra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario