En las nubes tratando de encontrar la figura más parecida a lo que fuera su rostro de humano.
Tumbada sobre el pasto cercado en un perímetro cuadrado, la noticia de tu partida a un destino sin retorno consiguió soltar de mi garganta la exclamación: "¡me dejaste!, pedí me llevaras contigo".
Risas ante mi tragedia, ante el abandono creado por mi:
"Todos se van, él se ha ido y yo sigo aquí, en espera de la vida más allá de la vida..."
El viento severo azota sus ondas contra mis oídos, mis cabellos mueve con violencia en ondas suaves, nada importa, ya estás donde añoro estar.
Añoro; vamos de donde venimos.
"¡Si te vas llévame contigo!" Así se repiten incesantes las palabras, los versos, su nombre, y su rostro aún no se desdibuja de entre las nubes de la imaginación, y mis ojos siguen orbitando como queriendo alcanzar la masa grisacea de nubes cargadas de tormenta sobre figuras sin sentido que obligo a representar el perfil de Mario: su mandibula, su bigote, su nariz, su frente, sus cabellos... es él!
Las voces siguen viajando, las nubes, el viento, mis cabellos, mi imaginación, las hojas y tú, el nuevo tú que ya no existe y por el cuál viajan las consonantes y vocales que crearon tu nombre: más allá de las palabras y los recuerdos: en la ausencia sagrada, en el más allá que ignoramos por falta de medios y oportunidades para conocer.
Saberte en la ausencia de mis pensamientos nunca había causado estragos en la ausencia misma; "debías", "tenías" que estar en la consciencia, en el presente: "¡Mario ha muerto!" exclamó la voz sorprendida y mi espalda se desvaneció sobre el pasto, mis ojos te buscaban en lo alto y el pensamiento se reprochó haber dejado de pensarte en esos instantes si tan constante te mantuvo los días pasados en la espera de una noticia diferente...
"Mario aún está aquí" ...Tan diferente a la noticia de que te fuiste sin llevarme, que te fuiste... para no despertar al barullo de la historia conformada por mi deseo de partir fuera de este mundo y el deseo frustrado de no haberos conocido.
Me seca las lágrimas saber que no estarás más entre la podredumbre humana.
Buen viaje y hasta pronto Mario! Que tu eternidad termina hasta que todos te olvidemos, mi eternidad hasta que me olvide de mi.
Si podés, esperádme a mi llegada. 2 Besos espíritu.
Princesa elefante. Mi sueño, el eterno no regreso.
Princesa elefante. Mi sueño, el eterno no regreso.
2 comentarios:
extraño a Mario y te extraño a ti... me muero de a poco atormentado por los fantasmas que habitan mi mente.
ay de mi Alessa, de mi y mi tontera. Me gustaria saber si estas bien ¿como te va?
Anhelamos lo que está más allá de nosotros. Primero la vida, luego la muerte, pero esa incesante búsqueda de lo que careces llega a ser fastidiosa, si la vida es lo único cierto que tenemos y la realidad fue nombrada por nosotros mismos.
Hablando de muertos extraño a Luciano... :'(
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