Intentaba contener las lágrimas.
No era su afán que el llanto atiborrara de gestos deformes su rostro.
Con el dorso de su muñeca y mano izquierda tapó sus ojos, limpiando las lágrimas que se asomaban.
No era su afán sentir ese dolor. Ningún tipo de dolor.
Antes de ese llanto, antes de esos llantos que cobijaba y sigue cobijando su almohada, cuando llega la noche y el recuerdo de sonrisas y gestos infantiles, poblaba en su rostro una sonrisa que crecía, su pecho se estremecía de un calor extraño y sus ojos se ahogaban de alegría.
La gente hablaba como suele hablar, con palabras que llenaban su ego, alabando a fin de cuentas un estado exterior que está en constante cambio, unos que otros repiten esas palabras que, a su parecer, son prejuicios y cómo odia los prejuicios.
Ella sólo piensa que el mundo no se los merece, mientras los ojos son ahogados por gotas de sal..
Y entonces habla con ellos, con ellas [los no existentes en el mundo material].
Sus hijos [que evita tener] que nunca fueron y nunca serán
No espera que los que no son [los que existen como posibilidad en sus óvulos y espermas buena onda] le agradezcan por evitarlos del mundo.
No espera que alguien le reconozca [los ajenos a sus ideas] lo que defiende ya que no es la primera ni la última mujer que se salva salvando a sus no-hijos del mundo.
No quiere pensarlos cuando de humanos aún sin ser humanizados [recién salidos de su útero].
No quiere pensarlos de pequeños, ni soñarlos dentro de la adolescencia, ni sentirlos por medio de la imaginación cuando de grandes estrecharían sus abrazos rememorando los abrazos dados durante el fluir de las edades. [tantas batallas contra el mundo sin lograr protegerlos, porque ya los habría parido]
Sin embargo ahí está, tapando su llanto a medio contener porque le duele no querer, le duele querer [a fin de cuentas humana la pobre mujer!]. No puede hacerles eso, hacerse eso, hacerle eso a quien dé gustoso su esperma [No deja de lado la conciencia].
Suficiente tiene con su vida, la lucha constante con lo absurdo que es la vida.
Suficiente tiene con todos, con la sociedad pútrida y absurda en que vive y la que existe fuera de lo que vive.
Suficiente y a reventar de un mundo desigual, intolerante, afligido, vale madrista, vacío pero muy lleno del sentido materialista.
Suficiente de lo poco lleno de las buenas voluntades, de las acciones de los otros que siguen siendo insuficientes como para que exista igualdad, como para que se dejen de morir de hambre unos, como para que la violencia emocional y física deje de alcanzar a mujeres y hombres de todas las edades, como para que uno deje de ser el objeto de otros y se pueda ser sujeto de uno mismo.
Suficiente tiene con su propia experiencia sobre las emociones que le agradan, que la elevan y que la obligan a caer.
Suficiente... Demasiado... Insoportable...
Las lágrimas fluyen inesperadamente recorriendo su rostro.
Su frente siente el frío, recarga la parte derecha de su rostro, su hombro derecho y la palma de su mano izquierda contra la pared. Un abrazo álgido salido de la pared es lo único que la consuela. La pared la escucha, no hay juicios, la acoge entre su discreción y ella llora dentro de sí, en el silencio que la acompaña.
Nada espera.
Ama la pureza, la libertad, el sentir ingenuo y verdadero de un humano recien llegado al mundo.
Ama los abrazos, el pequeño rostro sorprendido bajo el chorro de agua cuando lo bañan, los juegos que transforman el mundo material-real por medio de la imaginación creando bosques surrealistas alrededor, creando naturaleza, creando entes, creando adversarios, creando mundos, creando, creando, creando...
Ama la libertad de dar y recibir amor sin prejuicio que sólo es posible con un humano aún puro [acepta al que ya está en el mundo].
Las lágrimas se detienen, el pecho se libera de a poco [Es lo mejor para ellos -piensa-]. La calma vuelve a la mente, al cuerpo, al espíritu. La noche se ahoga en el sueño.
Despierta, un nuevo día le espera y sigue fluyendo su estar, como la lluvia, en el mundo
2 comentarios:
Hablando de maternidad, jaja. ¡Qué burla! Cualquiera se atreve a señalarnos y marcarnos con la obligación de "dar vida",¿no será más bien quitarla? ¿no será condenar a un inocente a este infierno? ¿cuál es la lección más imprtante para ese ser que surge de tí misma, que sufres en lo físico, en lo sentimental, en lo espiritual? ¿le enseñas a ser un "cabrón" para que no se deje de nadie y así no sufra, sino que haga sufrir? ¿le inculcas valores, le hablas de la virtud, la dignidad, la honorabilidad, la justicia para que los demás se burlen de él, se aprovechen de su ingenuidad, lo hagan mártir por pelear por el bien común, sus defendidos? El mundo se pudre y he escuchado tantas veces que es una mujer la que educa a los niños, la que los pare, la que los vuelve débiles o desgraciados... ¿y la otra parte? ¿y aquellos seres que se complacen con ver a una mujer como un simple objeto? ¿que usan de ella y luego la deshechan jactándose de su vulgaridad? ¿aquellos que no se inmutan al ser sorprendidos devorando pornografía, acosando infantes? Me da asco la humanidad, me da asco ser parte de esto... pero la mujer, victimizada por ella misma al sobajarse, al actuar el papel de mártir, al anular toda su fuerza en nombre del amor, ella... ella me da pena; más aún, me repugna verla sentirse diosa, escucharla cantar sus logros, todos sus sueños giran al rededor de un hombre, o de varios.
Pues mi onda no es tan clavada ni tan intensa, solo puedo decir a favor d elos homo sapiens, que somos una especie graciosa que ha creado Deux para deleitarse con nuestras gracias...
pensar que no hay bien ni mal, ni mundo pudriendose ni mundo que florece, solo hay mundo y cuando no hay humanos para verlo... no esta ahi. Por eso tenemos hijos, para que el universo no desaparesca.
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